Situación

Europa se enfrenta en la actualidad a la necesidad de llevar a cabo un proceso de ordenación territorial que supere los graves desequilibrios que hay en la actualidad entre sus distintas regiones. Ante esta perspectiva, las regiones de montaña europeas han de participar activamente en este proceso en cuanto que están entre las regiones menos favorecidas. A la situación presente se le ha de añadir además que los nuevos países miembros que han entrado a formar parte de la Unión se caracterizan por ser fuertemente montuosos y que por tanto la presencia de los territorios de montaña en la Unión Europea se ha incrementado considerablemente.

Ante esta nueva situación y ante la decisión de la ONU de declarar el año 2002Año Internacional de las Montañas” son varias las recomendaciones e iniciativas que se han hecho a escala europea, reivindicando la necesidad de un programa integral de actuación con las regiones de montaña y la ausencia de una legislación específica de las regiones de montaña. 

Uno de los principales aspectos resaltados por el Consejo Económico y Social es la inclusión de las zonas de montaña en los Fondos Estructurales. Las limitaciones naturales propias a estos territorios les hacen casos específicos dentro de las políticas de cohesión social, económica y territorial.

En el siguiente cuadro se recogen algunos de los más recientes movimientos de de la Unión a favor de las área de montaña:

1995 Recomendación 1274 sobre borrador de la Carta Europea de las Regiones de Montaña (CE).
1996 Convenio para la protección de los Alpes . (Primer documento en materia de legislación de montaña en la Unión Europea).
1999 Estrategia Territorial Europea (ETE) de la Comisión Europea.
2000 Recomendación convenio de las Regiones de Montaña (Congreso de Poderes Locales y Reg.)
2002 Dictamen de Iniciativa “El Futuro de las Zonas de Montaña de la Unión Europea” (CES)
2003 Recomendacion 130 (2003) sobre La Carta Europes de las Montañas.

Doc. 9992 Sustainable development of mountains regions.

Informe del Comité de las Regiones sobre el tema “Medidas comunitarias a favor de las zonas de montaña” (2003/C 128/05).

Tercer informe sobre la cohesión económica y social 2004 – Mountain Areas in Europe: Analysis of mountains areas in EU member states, acceding and other European countries.

La situación actual de las montañas españolas y de sus habitantes es, en términos generales, similar a las de las montañas europeas y adolece de los principales problemas que afectan a las montañas europeas, en algunos casos, como la despoblación, incluso de forma más acentuada.

En el documento Dictamen de Iniciativa “El Futuro de las Zonas de Montaña de la Unión Europea” del Consejo Económico y Social de la Unión quedan reflejados los problemas y limitaciones de las montañas europeas y españolas y que podríamos resumir brevemente en la siguiente relación:

1. Factores geofísicos limitantes (pendientes pronunciadas y altitud medias elevadas) y factores climáticos adversos.
2. Remarcados puntos débiles en las economías de montaña (estacionalidad, aislamiento físico de los proveedores, mermas en las cosechas, lejanía circuitos de los circuitos comerciales, etc.).
3. Un menor grado de desarrollo humano (desequilibrios territoriales). Ritmo de progreso más ralentizado debido a los factores adversos.
4. Diferenciado nivel de bienestar entre las comunidades montañesas con respecto a la media española.
5. Estructura demográfica descompensada: envejecimiento, masculinización, etc...
6. Larga crisis estructural de la actividad agropecuaria montana.
7. Menores productividades agrícolas.
8. Servicios públicos sin amplio desarrollo.
9. Escaso desarrollo de infraestructuras e infoestructuras.
10. Desarrollo irregular de la actividad turística.
11. Vulnerabilidad y peligro de pérdida del equilibrio ecológico en áreas de montaña.
12. Zonas muy sensibles a cambios climáticos.

Las montañas son el principal productor de recursos hidricos

España carece de una legislación específica para sus zonas de montaña. Es únicamente remarcable la Ley 25/1982, de 30 de junio, de Agricultura de Montaña, pero que adolece de un sesgo agrarista que la hace poco o nada vigente. Es necesaria una legislación transversal y con visión espacial, que considera a las montañas como espacios específicos, cultural y socialmente construidos, y que busque aunar desarrollo, integración espacial y un respeto profundo por su amplia riqueza natural, paisajística, patrimonial o cultural entre otras. Además esta figura de protección y de desarrollo debe atender sus particularidades topográficas y climáticas y a las desventajas que implican frente a otros espacios.

Hasta ahora han sido escasos los pasos dados por las autoridades políticas en la defensa de las montañas y de sus sociedades. En el año 2000 se creó el Comité Español para el Año Internacional de las Montañas, cuya misión era la de difundir las directrices de Naciones Unidas para el Año Internacional de las Montañas y el año 2002, se celebró un Seminario sobre Conservación y Desarrollo Sostenible en Áreas de Montaña y se solicitó por parte del Ministerio de Medio Ambiente una Carta Española de las Montañas, estando el borrador de dicha carta congelado y pendiente de aprobación.

Ante la situación expuesta, y siendo la cooperación una de las estrategias de actuación promovidas por el programa LEADER + y PRODER 2, nace el presente proyecto Mover Montañas con la aspiración de constituir una red nacional de territorios de montaña para la reflexión y defensa de nuestros territorios.